viernes, 17 de marzo de 2017

CREACIONES MÍNIMAS

     A propósito de este libro de María José Viz Blanco, mi tía querida, aprovecho para retomar el hilo abandonado en este blog. La cuestión es plantearse si este tipo de literatura: una recopilación de poesías, microrrelatos, nanorelatos y cartas al director, tiene recorrido o no; porque de ser así, bien pudiera darse el caso en el que los tuits de nuestro admirado Donald Trump (“el Pato”, para los amigos) pudiera convertirse en otro Best seller de la literatura mundial. Sea como sea, nada que ver con el caso de estas Creaciones Mínimas, porque es un placer recrearse en estas pequeñas obras de arte, y como el buen vino, saborearlas sorbo a sorbo, y ojalá tenga un gran éxito que le ayude a afianzar su carrera, desde luego en mi mente siempre permanecerá por todas las cosas que me ha hecho imaginar.

lunes, 2 de mayo de 2016

OPORTUNIDADES PERDIDAS

       Arrancan nuevas elecciones en España con la responsabilidad de llegar a acuerdos y con total seguridad esta vez sí que habrá gobierno tras el paso por las urnas. Me temo que más de un partido político se va a arrepentir de las oportunidades perdidas, puesto que algunos han estado tan cerca de alcanzar el poder que van a generar frustración incluso entre su propio electorado. Espero que aprendan la lección y tengan la sensatez de mirar hacia delante, queda mucho por hacer.

viernes, 25 de marzo de 2016

PATADA HACIA DELANTE


     En el deporte del rugby es frecuente desentenderse de la posesión de la pelota para evitar una pérdida comprometida en zona peligrosa, se le pega una patada al balón y se recupera enseguida la posición defensiva. En política sucede lo mismo, se esquivan los problemas de difícil solución y se trasladan los conflictos de legislatura en legislatura con la esperanza de que algún día se descompongan solos. Lo malo es que a veces no lo hacen y nos acaban estallando en la cara. Con la crisis de los refugiados sirios tenemos algo parecido, la dejadez de dirigentes anteriores ha degenerado en una crisis humanitaria insostenible, y como ya no sabemos cómo resolver el conflicto, procede una nueva "patada hacia delante", lo que sea con tal de no asumir un coste electoral o de convivencia.
     Me avergüenzo de estos gobernantes cobardes, y de fenómenos como el de Donald Trump, exponentes de la desigualdad del sistema, donde es más fácil esconder la porquería debajo de una alfombra que enfrentarse con los fracasos de esta sociedad injusta y cruel.

martes, 1 de marzo de 2016

INVESTIDURA

Los bloques políticos de izquierda no suman lo suficiente para garantizar un pacto de gobierno estable en España, los de la derecha tampoco, y mientras nos vemos abocados a otras elecciones el verano próximo para ver si cambia este equilibrio de fuerzas, algunos se entretienen mofándose del único pacto al que se ha podido llegar, un acuerdo de mínimos entre el PSOE y Ciudadanos.

Independientemente de lo que pensemos cada cual a nivel político, no convendría minusvalorar que este es el pacto que goza de mayor simpatía entre la población, y tampoco se puede obviar que aglutina sensibilidades contrapuestas de nuestro espectro ideológico, hasta tal punto que si no se logra decantar la mayoría hacia un lado o a otro en las próximas elecciones, pienso que este espacio de confluencia tiene que ser por fuerza el punto de partida sobre el que intentar nuevas negociaciones, por mucho que nos duela o simpaticemos con otras opciones, pues sólo será posible el acuerdo desde la centralidad. 

martes, 23 de febrero de 2016

INTERNACIONALIZACIÓN

       Después de ver el último capítulo de “Salvados”, un programa de televisión elaborado en España que aborda temas comprometidos, me pregunto por la necesidad de las grandes firmas de la industria textil por fabricar al menor coste posible en un mundo cada vez más globalizado, sacrificando la calidad del producto si es necesario, y comprometiendo la dignidad de los trabajadores que subsisten en esos países en vías de desarrollo.
      Si la finalidad es el máximo beneficio, entiendo la ceguera y la obsesión por conseguir una posición preponderante en la industria de la moda, pero si pongo por delante la inteligencia, convendría advertir que las inversiones en determinados países ya no están exentas de riesgos, y que asistimos a una tendencia cada vez mayor de retorno de las inversiones a zonas más estables y jurídicamente más seguras. De hecho, hablando con empresarios que invierten en muchas partes del mundo, me comentan que por ahí fuera “ya no es oro todo lo que reluce”, y que las cosas se complican cada vez más.

                Si la referencia laboral es el mercado asiático, y si nos dicen que aquí en España “debemos trabajar como chinos para salir de nuestra particular crisis económica”, mucho me temo que detrás de esas palabras no hay una voluntad de mejora real del país, todo lo contrario, más bien creo que se esconde un mensaje mucho más perverso, pues en realidad lo que se ansía es importar la indignidad de las zonas en vía de desarrollo para seguir buscando en este país el máximo de beneficio con un entorno de seguridad de la inversión. En fin, tiempo al tiempo, pero me temo que tal desfachatez tiene poco recorrido, por suerte los trabajadores del primer mundo ya están cansados de agachar la cabeza, y espero que nos unamos pronto para reclamar en todas las partes del mundo la dignidad que se nos niega como personas.

domingo, 14 de febrero de 2016

FRAGMENTOS: EL PENEFACTOR CAP2

Nos toca salir al exterior por una terraza que conecta varias dependencias de la vivienda, y avanzamos con el frío de la mañana despertando nuestros sentidos todavía adormecidos. De momento no vemos nada significativo en la calle, pero se presume que las furgonetas antidisturbios van a llegar en cualquier instante y se va a disparar la tensión.
- ¿Sabes cuándo vendrán las lecheras de la policía a tomar posiciones? - pregunto por hacerme una idea del procedimiento y de los pasos a seguir.
- No estoy seguro - se detiene Sergio un segundo para explicármelo -, pero suelen venir bastante temprano para intentar cogernos por sorpresa.
- Pues entonces ya llegan tarde, menudo jaleo hay allá abajo - me sorprendo del ambiente creado cuando sólo son las ocho y media de la mañana -, no lo van a tener nada fácil para entrar.
- Sí, en eso confiamos todos - me reconoce asomándose también por el voladizo para ver lo que sucede en primera línea -, tenemos que complicárselo todo lo que podamos para conseguir otro aplazamiento judicial, sea como sea.

En efecto, tenemos fuerza, hay una infinidad de personas en la acera protestando con pancartas y cacerolas, también en el arranque de la escalera comunitaria para impedir el acceso a cualquier intruso que pretenda subir sin nuestro consentimiento, y otros muchos están sentados en los escalones como si fueran cuerpos inertes, de tal forma que los antidisturbios habrían de pasar por encima de todos ellos para escalar hasta el tercer piso que es donde vive la persona afectada. Sólo por el empeño violento de la policía, o por la temeridad del juez, podríamos fracasar en nuestra férrea determinación de blindar la casa de arriba a abajo.

viernes, 5 de febrero de 2016

RECURRENCIAS

          En un entorno agresivo nuestro cerebro se estresa como mecanismo de supervivencia, en muchos casos por una sobrerreacción derivada de nuestros miedos más incontrolados. Esta circunstancia, a menudo pasajera, no es más que un accidente si no se prolonga demasiado en el tiempo, pero si por el contrario tenemos la desgracia de atravesar momentos de mayor dificultad, puede que ese trance nos genere un sufrimiento completamente innecesario.
          Una persona inteligente se escapa de este círculo vicioso analizando todas las variables, descartando falsas alarmas y enfrentándose con la tozuda realidad. Una persona obsesiva e inteligente hace lo mismo pero analiza el entorno hasta el último detalle, incluso anticipando escenarios futuros de fatalidad, hasta entrar en una recurrencia igualmente destructiva si el miedo se apodera de él; porque aunque sea consciente de ese proverbio chino que dice: ”si un problema tiene solución, ¿para qué preocuparse? Y si no la tiene, ¿para qué preocuparse?”, a veces no queda más remedio que rendirse ante nuestra propia debilidad.
          En esta tesitura, y desde mi experiencia personal, se hace imprescindible mantener la calma con entereza hasta recobrar de nuevo la lucidez, que vuelve tarde o temprano si no nos aventuramos en laberintos psicológicos extraños. Y si además confiamos en algún profesional de la medicina, es altamente recomendable recibir el tratamiento adecuado para relajar nuestro cerebro. Y si ya no funciona nada de eso, entonces… entonces sólo queda tumbarse en la cama y leerse mi libro ”Referencias de la Memoria”, porque en él abordo mecanismos de equilibrio dentro de sistemas sin referencias y creo humildemente que esa es la mejor manera de garantizarse una plaza en el psiquiátrico más cercano... yupiiiiiii, creo que voy a tener amiguitos.