
El otro día me pasé por el
ecoparque para reciclar algunos aparatos electrónicos y he de reconocer que tuve
un mal presentimiento, máxime cuando tenía que dejarlos en uno de esos
contenedores que acostumbran a transportarse en barcos de gran calado; porque no
quería pensar mal, pero después de ver un documental de la 2 en el que se
denunciaban las malas prácticas de algunos países “civilizados”, que con la
excusa de ayuda al desarrollo enviaban chatarra electrónica a determinados países
africanos, me puse en el peor escenario y por un momento me sentí copartícipe
de tal fechoría.
No
sé si es mucho pedir que se detalle el destino de nuestros desechos, desde
luego no estaría demás que alguien nos diese alguna explicación al respecto, al
igual que sería bueno que más de uno viese las consecuencias de enviar
electrodomésticos inservibles a países en desarrollo, ya que lo único que se consigue
es tener un problema medioambiental de primer nivel, además de un problema
sanitario con todos aquellos que se dedican a desguazar los aparatos y a
quemarlos para obtener el cobre y demás metales de valor. El caso es que dejé
mis cacharros en el contenedor y le hice una foto para compartirla en este
blog, no sé si por la mala conciencia o para remediar el mal causado, quien
sabe, desde luego me prometí resolver mis dudas la próxima vez que visitase el
ecoparque, porque no quisiera ser cómplice de una barbaridad semejante.